Potabilizar

POTABILIZAR AGUA

Cuando el agua proviene de la superficie, los efectos de la contaminación previa exigen el tratamiento, a veces difícil y costoso, de un agua que debe ser potable: es decir, inocua (si no beneficiosa) como alimento para el ser humano. Un reto como éste, relativamente simple si el agua a tratar no cambia de composición, se vuelve muy exigente cuando sus contaminantes (sea por causas naturales o por la actividad humana) varían de manera imprevisible.

GESTAGUA explota plantas de tratamiento (ETAP) de última generación en cuanto a su calidad de tratamiento, pero también en su capacidad para enfrentarse a escenarios de polución agresivos y cambiantes.

Todos los espectros posibles y sus variantes están analizados y tienen asignado un tratamiento óptimo específico. La medición permanente de las concentraciones de cada contaminante en el agua de entrada permite la adaptación continua del modo de tratarla, 24 horas al día. De esta forma, cualquiera que sea el agua disponible, garantizamos no solo su potabilidad; también la misma agua potable cada una de las horas del día.